Motorista o motero
Esta es una buena pregunta que en algún momento todos nos hemos planteado. ¿Qué es ser motero? ¿Y motorista? ¿Todos los moteros son motoristas? ¿Y todos los motoristas son moteros? Aunque suene enrevesado, es más sencillo de lo que parece.
Porque esto es igual que los grupos de las caídas: o eres de los que se han caído o de los que se van a caer, así de sencillo. Pero antes de nada, veamos lo que dice la RAE (Real Academia de la Lengua Española) sobre estos dos términos, a ver si nos da alguna pista:
Motorista: persona que conduce una motocicleta
Motero: apasionado de la moto
A la vista de estas definiciones, ya se empieza a perfilar por donde pueden ir los tiros. La RAE hace una diferencia clara para los moteros donde el sentimiento hacia el mundo de las dos ruedas es muy importante. Y es que así es, o al menos así lo vemos nosotros.
Motorista o motero
Motorista es aquella persona que por tiene una moto porque, por ejemplo, trabaja en el centro de una ciudad. O por economía ya que le resulta más barato desplazarse diariamente con una moto. O incluso por un tema meramente social. Puede que sus amistades tengan moto y no quiera sentirse excluido.
Normalmente esta persona le hace muy pocos kilómetros a la moto y casi siempre si el tiempo le acompaña. Salvo raras excepciones, no realiza grandes viajes a no ser que quiera lucir el palmito en una concentración o en un Gran Premio.
Viste las mínimas protecciones para no ser multado y los pantalones cortos, las sandalias y el casco tipo jet son sus prendas de cabecera por el verano, aunque de pequeño cató con la bicicleta bastantes veces el asfalto y sabe lo duro que es. O por el contrario tiene un mono de cuero blanco impoluto, en el que no se posa ni un mosquito.
En pocas palabras, podríamos decir que el motorista hace su aparición cuando le llega una motocicleta al garaje.
Motorista o motero
Sin embargo, el motero va mucho más allá. El motero nace, no se hace. Se le reconoce perfectamente porque cuando va en la sillita de bebé, gira la cabeza al escuchar el ruido de una motocicleta, en contraposición al motorista que en su tierna infancia se ponía a llorar.
Tiene su habitación, sus libretas, el fondo de pantalla de su ordenador y el de su móvil decorados con fotos de motos y pilotos. Sueña con poder emular alguna vez a alguno de sus ídolos y se conoce todas y cada una de las motos que hay en el mercado y las novedades que están a punto de salir.
Aprovecha la más mínima oportunidad para convencer a sus padres y acercarse a esa concentración que realizan en la ciudad de al lado. De allí no lo consiguen despegar ni con agua caliente y su mayor recuerdo será esa foto subido a la moto de sus sueños después de que el dueño le invitase a hacerlo.
Pasan los años y en cuanto puede se saca el carnet. Llora a los padres para que le compren una. Algunos lo consiguen y otros por el contrario, tienen que aguantar hasta conseguir juntar algo de dinero trabajando y no saliendo ningún fin de semana.
Motorista o motero
Cuando por fin son capaces de tener su primera moto aparcada en el garaje, da igual que tenga 20 años y necesite una mano de pintura. Es la mejor porque es SUYA, y nada cambiará eso. La revisa todos los días y en cuanto tiene cinco minutos libres, sale a dar una vuelta aunque sea alrededor de la manzana.
Los fines de semana queda con gente que ha conocido en un foro de internet y aunque lo tienen que esperar siempre, es uno de los suyos. Y para ellos, es como su hijo, un cachorro por el que se tiene que preocupar y cuidar porque una vez, hace mucho tiempo, fueron como él.
Porque ahora que ya peinan canas y aunque ya han tenido varias motos, el brillo de los ojos cuando llegan al garaje sigue presente y de forma tan intensa como el primer día. No se acuerda ni cuántos kilómetros lleva, ni cuantas veces llegó empapado a casa.
Tampoco cuántas veces ha tenido que remendar los pantalones pero es que ni esos pantalones ni esa chaqueta los cambia por nada. Han estado con él pasando mil y una penurias y casi forman parte de su piel. Como forman parte de la chaqueta una gran fauna. Todo el mundo le dice que la lave, pero eso es un sacrilegio, porque entonces a primera vista, ¿quién lo diferenciaría de un simple motorista?
A él ya lo conocemos pero, ¿ya sabes a qué grupo perteneces?
Publicado por paddock
El Blog de Paddock